Por un nuevo intento
De una u otra manera, como bufones, malabaristas y saltimbanquis, todos intentamos con nuestras piruetas existenciales causar alguna impresión en los demás.
Y nos sentimos vivos cuando escuchamos su aplauso, el regalo de su aprobación, o cuando menos de su atención.
Y nos sentimos realmente acompañados, cuando su ovación, remata un salto fallido, una bola errada, animándonos a realizar un nuevo intento.